Amplios reportajes de José Zabala: Cine dominicano, arte, cultura y orgullo latinoamericano, la temperatura, impacto del COVID-19 y más

Oscar Polanco: Santiago de los Caballeros,
Santiago, RD (829-638-5397)
www.oscarpolanco.santiagord@gmail.com
Cine dominicano 2026: Muchas películas, pocas butacas llenas. ¿crisis, transición o nueva oportunidad? El reto real es reconectar con el público, 
opinión de un experto dominicano en cine
“No es que el dominicano dejó de amar el cine. Es que dejó de sentirse convocado. Si la historia no lo atrapa y la promoción no lo alcanza, simplemente se queda en su casa viendo otra cosa. Hoy competimos contra el mundo, no contra la cartelera de al lado”
Por José Zabala, creador de contenido
New York, NY, EEUU.- H
ablar de “crisis” en el cine dominicano tiene matices. Hay percepción de repetición de fórmulas, debilidad de guiones, rostros reiterados y, sobre todo, un dato que duele: menos público en las salas. Pero, al mismo tiempo, la industria continúa siendo un motor económico gracias al marco de la Ley 108-10 de Cine de la República Dominicana y la gestión institucional de la Dirección General de Cine (DGCINE).
Lo que ocurre no es una muerte del cine, sino una transición forzada por el cambio de hábitos tras el COVID-19. El público se mudó a su casa, a su teléfono, a las plataformas. Y el cine dominicano todavía está ajustando su forma de llegar a ese público.
La realidad incómoda: la baja asistencia a las salas
E
ste es el punto que más preocupa a productores y exhibidores:
El dominicano va menos al cine que antes.
Espera ver la película “cuando salga en plataforma”.
Solo se mueve por eventos muy comentados o recomendaciones fuertes.
Compara el precio de la taquilla con el costo “cero adicional” del streaming en casa.
No es desinterés cultural. Es cambio de hábito y falta de convocatoria efectiva.
Si el público no sabe que tu película existe, no irá a verla.
Publicidad: el gran talón de Aquiles silencioso
E
n muchas producciones locales, el presupuesto se concentra en rodaje… y se deja muy poco para promoción.
Hoy una película necesita:
C
ampaña en redes 6–8 semanas antes del estreno.
Tráiler pautado digitalmente (no solo orgánico).
Presencia en radio, TV, prensa y medios digitales dentro y fuera del país.
Activaciones en universidades, barrios y provincias.
Estrategia dirigida a la diáspora.
Sin promoción, la película no existe para el público.
Factores que preocupan al sector (visión crítica y constructiva)
Guiones que no sorprenden.
Repetición de talentos sin abrir casting nacional.
Poco estudio de mercado antes de filmar.
Débil inversión en mercadeo.
Concentración de oportunidades en pocos círculos.
Escasa presencia en provincias y barrios.
Falta de estrategia clara para plataformas y exportación.
Nada de esto destruye el cine dominicano. Al contrario: identificarlo es el primer paso para mejorarlo.
La Ley de Cine: sostén económico y oportunidad de mejora
La Ley 108-10 ha sido vital para crear industria:
Art. 34: impulsa producción local.
Art. 39: atrae rodajes extranjeros con crédito fiscal.
Ha generado miles de empleos, movimiento hotelero y servicios, y un impacto estimado en RD$18,600 millones y alrededor de 0.32% del PIB en su mejor etapa.
El debate actual no es eliminarla, sino hacerla más equitativa, más transparente y más orientada a resultados culturales y de público.
Guion y casting: donde comienza el éxito
“Sin guion fuerte, no hay actor que salve la película.”
Propuestas claras:
L
aboratorios de guion obligatorios.
Script doctors en proyectos apoyados.
Circuito nacional de casting.
Menos cantidad, más calidad.
Cine en barrios y provincias: Reconquistar al público
Llevar el cine donde vive la gente:
“Ruta del Cine Dominicano” por provincias.
Cineclubes en escuelas y universidades.
Conversatorios con actores y directores.
Precios populares y funciones comunitarias.
Nuevas ventanas: cine + digital + streaming + diáspora
Cada proyecto debe preguntarse desde el guion:
¿Es para sala o para plataforma?
¿Viaja a la diáspora?
¿Tiene valor exportable?
Festivales como el Festival Internacional de Cine Global de Santo Domingo (FCGSD) muestran que hay nuevos talentos y puertas abiertas a la coproducción.
Visión de futuro (sin dañar, pero diciendo la verdad)
El cine dominicano no necesita más películas.
Necesita mejores películas, mejor promocionadas y mejor distribuidas.
Necesita reconectar con su público natural y conquistar nuevos públicos.
Necesita que cuando alguien vea un tráiler diga:
“Esa sí quiero verla en el cine.”
10 acciones urgentes
M
ás inversión en guion que en rodaje.
Presupuesto obligatorio de marketing.
Estudios de mercado previos.
Casting nacional abierto.
Fondos para distribución.
Cine comunitario en barrios y provincias.
Estrategia de plataformas y diáspora.
Coproducciones inteligentes.
Transparencia en apoyos.
Medir éxito por público, no por cantidad de rodajes.
El cine dominicano atraviesa una etapa de madurez. Tiene talento, historias, identidad y una ley que permitió su crecimiento. Ahora el reto es elevar el estándar, democratizar oportunidades y, sobre todo, volver a llenar las salas.
Promoviendo el arte, la cultura y el orgullo latino-americano 
en la diáspora 
Palear nieve en New York sin entrenamiento podría ser perjudicial para la salud
Palear nieve no debe convertirse en una visita al hospital. La nieve pasa. Las lesiones pueden quedarse
“El mayor peligro no es el frío, sino el sobreesfuerzo repentino 
Personas que pasan la mayor parte del año con actividad física moderada, de pronto realizan un trabajo intenso que eleva la presión arterial, acelera el ritmo cardíaco y sobrecarga la espalda baja. Esto puede desencadenar desde 
contracturas severas hasta eventos cardíacos”
Por José Zabala creador de contenido.
New York: D
espués de más de ocho días de una fuerte tormenta invernal, la nieve en muchas zonas de la ciudad ya no es polvo ligero: se ha convertido en una capa compacta, pesada y endurecida por el frío, el hielo y el paso del tiempo. En vecindarios como Washington Heights, es común ver aceras bloqueadas, vehículos prácticamente enterrados y residentes intentando abrirse paso con una pala… muchas veces sin preparación física ni técnica adecuada.
Lo que parece una tarea cotidiana puede convertirse en un riesgo serio para la salud.
El esfuerzo físico que muchos subestiman
Palear nieve endurecida no es lo mismo que retirar nieve fresca. Requiere:
• Mayor fuerza en brazos, espalda y piernas
• Movimientos repetitivos de torsión del tronco
• Levantamiento de peso irregular y húmedo
• Exposición prolongada al frío intenso

Este conjunto puede provocar fatiga extrema, dolores musculares agudos, estrés cardiovascular y otras complicaciones médicas, especialmente en adultos mayores o personas con condiciones preexistentes.
Opinión de un experto en salud
U
n médico de atención primaria consultado para este tema advierte:
Entre los síntomas más comunes tras palear nieve dura:
• Dolor lumbar y cervical
• Inflamación en hombros y muñecas
• Mareos y falta de aire
• Palpitaciones y dolor en el pecho
• Calambres musculares
• Estrés físico y mental
La voz de la comunidad
Residentes consultados coinciden en la dificultad:
• “Pensé que era como siempre, pero esta nieve está como cemento. Terminé con un dolor que no me deja dormir.”
• “Duré dos horas tratando de sacar el carro. Al final tuve que pedir ayuda.”
• “Uno quiere limpiar su frente, pero el cuerpo no responde igual con este frío.”

¿Por qué ahora es más peligroso?
Tras varios días:
• La nieve se compacta y pesa más
• Se forma una capa de hielo por debajo
• La pala rebota y obliga a hacer más fuerza
• El riesgo de resbalones aumenta

Es una combinación perfecta para lesiones.
Soluciones prácticas y seguras
Sin buscar culpables, la clave está en la prevención y la prudencia:
Antes de palear
• Realizar estiramientos de espalda, brazos y piernas (5–7 minutos)
• Usar guantes térmicos y botas antideslizantes
• No salir en ayunas ni deshidratado
Durante el trabajo
• Palear en pequeñas cantidades, no cargar la pala llena
• Hacer pausas cada 10–15 minutos
• Mantener la espalda recta y usar las piernas para levantar
• Evitar movimientos bruscos de torsión
Mejor alternativa cuando la nieve está dura
• Usar sal o productos derretidores primero
• Esperar que el hielo ceda antes de forzar la pala
• Pedir ayuda a vecinos más jóvenes o contratar el servicio si es posible
Un llamado a la conciencia comunitaria
E
n una ciudad solidaria, también es momento de apoyarnos. Jóvenes ayudando a envejecientes, vecinos colaborando entre sí y tomando decisiones responsables para evitar emergencias médicas innecesarias.
Palear nieve no debe convertirse en una visita al hospital. La nieve pasa. Las lesiones pueden quedarse.
Jaime Vargas muestra preocupación por la odisea que enfrentan los envejecientes debido al retraso en la limpieza de la nieve en Nueva York
“La nieve está dejando a muchos envejecientes atrapados en sus casas, perdiendo citas médicas que no pueden posponerse. Esto no es comodidad, es salud y dignidad”
¿Quién levanta la voz por ellos?
José Zabala, creador de contenido
NY: E
n Nueva York, la nieve puede ser una postal hermosa para algunos, pero para miles de envejecientes latinos representa una barrera real entre su hogar y su cita médica. Aceras bloqueadas, rampas cubiertas, montículos de hielo en las esquinas y calles resbalosas convierten una salida rutinaria en un riesgo físico, estrés emocional y, en muchos casos, la cancelación de tratamientos.
En comunidades como Washington Heights y el Bronx, donde reside una amplia población de adultos mayores, la acumulación de nieve no solo retrasa el tránsito: paraliza la salud.
Aquí es donde aparece una figura clave de la comunidad: Jaime Vargas. Desde 1976, con su oficina en el corazón de Washington Heights, se ha convertido en la voz de los envejecientes latinos en Nueva York. No es funcionario público. No es líder electo. Es un servidor comunitario que, por casi 50 años, ha orientado, acompañado y defendido a miles de adultos mayores en temas de seguros, beneficios, salud y derechos.
"Paleando la nieve"

Hoy, su preocupación es clara:
“L
a nieve está dejando a muchos envejecientes atrapados en sus casas, perdiendo citas médicas que no pueden posponerse. Esto no es comodidad, es salud y dignidad”.
Estas declaraciones del asesor de seguros, considerado por muchos como “la voz de los envejecientes”, fueron ofrecidas en el programa Sazonando La Noticia, conducido por el periodista Manuel Ruiz.
Un llamado urgente a la ciudad y a la comunidad
Este no es solo un tema climático. Es un tema humano y de salud pública. Se necesita:Prioridad real en la limpieza de aceras y rampas en zonas de alta población envejeciente.Apoyo comunitario para ayudar a despejar accesos. Coordinación con clínicas y centros médicos para reprogramaciones rápidas.Redes vecinales de ayuda para acompañar a los adultos mayores.La nieve pasará. Las consecuencias pueden quedarse.
Cada tormenta deja la misma escena: envejecientes mirando por la ventana, preguntándose si podrán llegar a su médico. La ciudad que nunca duerme no puede permitir que sus mayores queden atrapados por la nieve.
Porque para ellos, no es un paisaje bonito. Es una barrera entre su vida y su salud.El problema que no se ve desde el carro
Para quien conduce, la calle puede parecer transitable. Para quien camina con bastón, andador o presenta dificultad de movilidad, la realidad es muy distinta:Esquinas sin acceso por montículos de nieve.Rampas tapadas que impiden cruzar.Aceras convertidas en pistas de hielo.Paradas de autobús inalcanzables. Muchos envejecientes pierden citas médicas importantes: diálisis, cardiología, terapias y chequeos de rutina. Y cuando una cita se pierde, la salud se complica.
Impacto directo en la salud física
No salir implica:
Descontrol de la presión arterial y la diabetes. Interrupción de terapias y seguimientos. Riesgo de caídas y fracturas al intentar salir. Retraso en diagnósticos y tratamientos. Pero existe otro daño menos visible y más silencioso.
El golpe a la salud mental: encierro, ansiedad y soledad
Cuando la nieve obliga a permanecer en casa por días: Aumenta la ansiedad. Se profundiza la sensación de soledad. Aparece la depresión estacional. Se sienten abandonados por el sistema. Para muchos, la salida al médico también es su único contacto social de la semana.
Por José Zabala, creador de contenido: 
Promoviendo el arte, la cultura y el orgullo latino-americano en la diáspora
¿Por qué nuestros hijos ya no escuchan? 
El desafío de educar en tiempos urbanos sin buscar culpables.
La opinión de un experto en conducta juvenil (anónimo)
“El joven de hoy no rechaza la educación. Rechaza la forma en que se le intenta imponer. Quiere participar, opinar y decidir. Cuando no se le escucha, se desconecta. La autoridad vertical ya no funciona. Funciona la autoridad con diálogo.”
Por José Zabala, creador de contenido
New York: E
n muchos hogares latinos, dominicanos y neoyorquinos y en realidad, en familias de todo el mundo se repite la misma frase con cansancio y preocupación: “mis hijos no me escuchan”. Y junto a esa frase, surge la comparación inevitable: “a nosotros nos criaron diferente”. La sensación es real. El contexto también. Pero la solución no está en señalar culpables, sino en entender el nuevo ecosistema donde crecen nuestros jóvenes y aprender a educar dentro de él.
Hoy no educamos en el mismo mundo en el que fuimos educados.
Un hogar que compite con el mundo entero
A
ntes, la casa era el centro de formación. Hoy, el hogar compite con: El teléfono Las redes sociales La cultura digital La música urbana Los “influencers” La presión social del entorno escolar El ritmo acelerado de la ciudad Nuestros hijos reciben más estímulos en un día que los que nosotros recibíamos en un mes. No es que no quieran escuchar: es que viven sobre estimulados.
No es falta de amor. Es un choque de épocas.
Muchos padres dicen: “yo le doy todo y no me valora”. El problema es que dar todo en lo material no sustituye el tiempo emocional.
Nuestros padres tenían menos cosas, pero más presencia. Nosotros tenemos más responsabilidades, más trabajo, más estrés… y menos tiempo real. Ahí comienza la desconexión.
El entorno urbano y su impacto en la conducta
El joven urbano de hoy: Vive expuesto a modelos de éxito rápido Normaliza la inmediatez Recibe validación por “likes”, no por esfuerzo Se mueve en ambientes donde la autoridad se cuestiona Consume música y contenido que glorifican la rebeldía, el dinero fácil y la fama instantánea No es que la música urbana sea “la culpable”, pero sí forma parte del ecosistema cultural que moldea aspiraciones, lenguaje y conducta.
¿Escuela, hogar o sociedad? No se trata de culpas.
Buscar culpables es fácil. Resolver es más difícil. La escuela educa en conocimientos El hogar educa en valores La sociedad educa en conductas Cuando estos tres mensajes no están alineados, el joven queda confundido.
La opinión de un experto en conducta juvenil (anónimo)
“E
l joven de hoy no rechaza la educación. Rechaza la forma en que se le intenta imponer. Quiere participar, opinar y decidir. Cuando no se le escucha, se desconecta. La autoridad vertical ya no funciona. Funciona la autoridad con diálogo.”
Punto clave: ellos quieren decidir. Y eso no es rebeldía pura. Es una característica generacional.
¿Qué podemos hacer como padres en tiempos urbanos?
Acciones prácticas que sí funcionan:
1. Escuchar antes de corregir
2. Pasar tiempo real sin pantallas
3. Involucrarlos en decisiones del hogar
4. Hablar su lenguaje sin perder autoridad
5. Explicar el porqué, no solo imponer el qué
6. Crear rutinas familiares (comer juntos, conversar)
7. Enseñar con el ejemplo, no con discursos
8. Reconocer sus opiniones, aunque no estemos de acuerdo
¿Qué futuro les espera a nuestros jóvenes?
No todo es negativo. Esta generación: Es más informada Es más tecnológica Es más abierta Es más participativa Tiene más acceso a conocimiento que ninguna otra El reto no es su capacidad. El reto es guiar esa capacidad. Si no lo hacemos, la sociedad lo hará por nosotros.
Educar hoy requiere reaprender a ser padres
N
uestros padres educaban con autoridad.
Nosotros debemos educar con autoridad y conexión.
No se trata de perder el respeto. Se trata de ganar su atención. Porque un hijo que no escucha, muchas veces es un hijo que no se siente escuchado.
Reflexión final
N
o estamos ante una generación perdida. Estamos ante una generación diferente. Y los padres que logren entender eso, no desde la queja sino desde la adaptación, serán los que logren que sus hijos: Escuchen Respeten Se superen Construyan un mejor futuro Educar en tiempos urbanos no es más difícil. Es más consciente. Y comienza con una pregunta honesta:
¿Estoy tratando de educar como me educaron, o como mis hijos necesitan ser educados hoy?
Por José Zabala, creador de contenido: 
Promoviendo el arte, la cultura y el orgullo latino-americano en la diáspora.
Mandani: D
ominicanos expresan preocupación por la falta de parqueo en Washington Height y el impacto económico de las multas
Vecinos piden revisar la instalación de parques de bicicletas en aceras disponibles
Por José Zabala, creador de contenido
W
ashington Heights atraviesa una situación que preocupa seriamente a la comunidad dominicana y latina: la creciente falta de espacios de parqueo, un problema que está afectando directamente la economía familiar y la actividad comercial del vecindario.
Residentes, trabajadores y pequeños empresarios aseguran que la instalación de parques para bicicletas en las calles, aun cuando existen aceras amplias y disponibles, ha provocado la pérdida de entre cuatro y cinco estacionamientos por cada instalación, generando un aumento considerable en multas de tránsito.
Multas que golpean el bolsillo comunitario
P
ara muchos dominicanos, el vehículo no es un lujo, sino una herramienta de trabajo. Mensajeros, técnicos, cuidadores, trabajadores de la construcción, comerciantes y proveedores dependen del auto para generar ingresos.
La falta de parqueo ha provocado: Multas recurrentes por estacionamiento indebido
Pérdida de tiempo productivo buscando espacios
Estrés financiero en hogares ya presionados por el alto costo de vida
Disminución de clientes en negocios locales
“Pagamos impuestos, trabajamos en esta ciudad y aun así no tenemos dónde parquear”, expresan vecinos consultados en la zona.
El problema no es la bicicleta, es la planificación
La comunidad aclara que no se opone al uso de bicicletas ni a la movilidad sostenible, sino a la falta de planificación balanceada. En varias calles de Washington Heights existen aceras suficientemente amplias donde podrían instalarse los parques de bicicletas sin eliminar espacios de estacionamiento vehicular.
Sin embargo, en la práctica, muchos de estos parques han sido colocados directamente en la calle, reduciendo drásticamente el parqueo disponible.
Impacto económico en Washington Heights
L
a reducción de estacionamientos no solo afecta a los conductores, sino a toda la economía local:Menos acceso a negocios para clientes externos
Aumento de costos operativos para comerciantes
Menor circulación comercial
Posible desplazamiento económico de residentes
Washington Heights es una comunidad trabajadora que aporta impuestos, genera empleo y sostiene una economía local activa. La falta de parqueo debilita ese ecosistema.
Llamado institucional a las autoridades electas
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a comunidad dominicana hace un llamado respetuoso y firme a:La concejalía del distrito
El asambleísta estatal
El senador del vecindario
Para qué:
Se pronuncien públicamente sobre esta situación
Revisen los procedimientos de instalación de parques de bicicletas
Evalúen alternativas en aceras disponibles
Promuevan soluciones inmediatas y equitativas
También un llamado a líderes comunitarios y empresarios
Este no es un tema político, sino comunitario y económico. Por ello, se exhorta a:Líderes comunitarios
Asociaciones de comerciantes
Empresarios locales
Juntas de vecinos
Residentes en general
A unirse en un diálogo constructivo que permita presentar propuestas viables ante la ciudad.
Propuestas y soluciones inmediatas
Entre las alternativas que la comunidad sugiere se encuentran:Reubicar parques de bicicletas en aceras amplias
Crear zonas de carga y descarga bien definidas
Implementar horarios flexibles de estacionamiento
Revisar la cantidad y ubicación de parquímetros
Establecer mesas de trabajo con residentes y comerciantes
Una comunidad que merece ser escuchada
Washington Heights es una comunidad que trabaja, paga impuestos y contribuye al desarrollo de Nueva York. La movilidad sostenible y el desarrollo urbano deben avanzar sin castigar económicamente a quienes sostienen el barrio día a día.
El llamado es claro: planificación con sentido común, 
diálogo comunitario y soluciones justas.
Por José Zabala, creador de contenido
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romoviendo el arte, la cultura y el orgullo latino-americano en la diáspora.
El impacto silencioso de la pandemia del COVID-19 en la familia latina a 6 años después. Divorcios, adicciones, salud mental y retos sociales que aún persisten
Por José Zabala, creador de contenido.
New York: L
a pandemia del COVID-19 no solo dejó cifras alarmantes de contagios y fallecimientos. También provocó un impacto profundo y silencioso en el núcleo más importante de la sociedad: la familia. En la comunidad latina, donde los lazos familiares, la cercanía emocional y el apoyo mutuo son pilares culturales, las consecuencias sociales y psicológicas de la crisis sanitaria aún se sienten con fuerza.
La pandemia del COVID-19 comenzó oficialmente a nivel mundial cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) la declaró pandemia el 11 de marzo de 2020.
Confinamiento prolongado, pérdidas de empleo, duelo sin despedidas, miedo constante y aislamiento social crearon un escenario propicio para el deterioro de la convivencia familiar y la salud emocional.
La pandemia dejó heridas, pero también abrió una conversación necesaria sobre bienestar emocional, equidad, convivencia y responsabilidad social. El reto ahora es no olvidar las lecciones aprendidas y construir familias más fuertes, informadas y protegidas.
Divorcios y rupturas familiares
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urante y después de la pandemia, muchos hogares enfrentaron tensiones sin precedentes. El encierro forzado expuso conflictos no resueltos, problemas de comunicación y desigualdades en la distribución de responsabilidades familiares.
Abogados de familia y terapeutas coinciden en que aumentaron las separaciones y divorcios, no necesariamente por falta de amor, sino por el desgaste emocional acumulado y la incapacidad de manejar el estrés extremo.
“La pandemia no creó los conflictos, los aceleró. Puso a las parejas frente a realidades que antes se evitaban”, explica un psicólogo clínico especializado en familias latinas.
Alcohol, juegos de azar y evasión emocional
Otro fenómeno preocupante fue el aumento del consumo de alcohol y la participación en juegos de números y apuestas. Para muchas personas, estas prácticas se convirtieron en una vía de escape frente a la ansiedad, la incertidumbre económica y la depresión.
El problema no fue solo el consumo, sino su normalización dentro del hogar, afectando la estabilidad económica y emocional de familias completas, incluyendo niños y adultos mayores.
Salud mental: la herida más profunda
L
a salud mental emergió como uno de los grandes desafíos postpandemia. Ansiedad, depresión, ataques de pánico y trastornos del sueño se volvieron comunes, especialmente entre mujeres, jóvenes y adultos mayores.
En la comunidad latina, el estigma histórico alrededor de la salud mental dificultó que muchas personas buscaran ayuda profesional, optando por el silencio o la negación.
Violencia de género y feminicidios
E
l confinamiento también expuso una realidad dolorosa: el aumento de la violencia doméstica. Muchas mujeres quedaron atrapadas con sus agresores, con menos acceso a redes de apoyo, instituciones y protección legal.
Organizaciones comunitarias alertaron sobre el incremento de casos de violencia de género y feminicidios, subrayando la necesidad urgente de fortalecer la prevención, la educación emocional y los sistemas de respuesta temprana.
Asuntos legales y conflictos sociales
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a pandemia dejó una estela de problemas legales: desalojos, deudas, disputas familiares, casos de custodia y procesos judiciales retrasados. Todo esto generó una sensación de inseguridad jurídica que afectó directamente la estabilidad familiar.
Un análisis necesario: ¿qué aprendimos?
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a pandemia evidenció debilidades estructurales, pero también dejó lecciones importantes:La salud emocional es tan importante como la física.
La familia necesita espacios de diálogo y apoyo profesional.
El silencio y la negación agravan los problemas.
Las comunidades organizadas salvan vidas.
Voces de la comunidad
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na madre latina en Nueva York lo resume así:
“La pandemia nos rompió por dentro, pero también nos obligó a hablar de cosas que antes callábamos. Ahora entendemos que pedir ayuda no es debilidad.”
Soluciones y caminos de esperanza
P
ara avanzar como comunidad, expertos y líderes comunitarios coinciden en varias acciones clave:Normalizar la salud mental y promover el acceso a terapias culturalmente sensibles.
Fortalecer la educación emocional desde el hogar y las escuelas.
Apoyar programas comunitarios de prevención de violencia y adicciones.
Crear redes de apoyo familiar y espacios seguros de diálogo.
Promover políticas públicas que protejan a las familias más vulnerables
¿Qué espera el futuro?
Aunque las secuelas de la pandemia aún están presentes, el futuro ofrece una oportunidad de reconstrucción. La familia latina ha demostrado históricamente una gran capacidad de resiliencia. Con más conciencia, educación y apoyo institucional, es posible transformar el dolor en aprendizaje y crecimiento colectivo.